domingo, 24 de enero de 2016

Hasta el Mascota Guisa con Los Indios en la Prensa !!!


 (horizontal-x3)
Dentro del terreno, Kikín aspira a convertirse en coach de los Indios en un futuro y fuera del mismo quiere estudiar Medicina Deportiva. (Jorge Ramírez Portela)




"Bat boy" sin límites

Pese a una condición en las piernas, José ‘Kikín’ Soltero ejerce a toda velocidad sus funciones como cargabates

domingo, 24 de enero de 2016 - 12:00 AM
Por Carlos Rosa Rosa
MAYAGUEZ. – El árbitro principal detrás del plato hace una señal hacia el camerino local en el Estadio Isidoro ‘Cholo’ García.
Uno de los cargabates de los Indios de Mayagüez la recibe y responde. Busca un par de pelotas y las lleva a toda velocidad al oficial. El corrido del ‘bat boy’, José ‘Kikín’ Soltero, llama la atención. Él corre con cierta dificultad. Presenta una condición en ambas piernas, pero nada lo detiene.
“Rendirme será lo último que haré en mi vida”, reflexiona Kikín al compartir su historia con El Nuevo Día.
Desde la pasada temporada, Kikín forma parte del ‘staff’ de trabajo de los Indios. Es uno de los cargabates de la novena junto a José Cortés. El coach Stephen Morales fue el responsable de llevarlo al equipo.
“Kikín siempre me decía que quería ser ‘bat boy’ de los Indios. Y un día en la pasada temporada lo traje para que ayudara y se quedó en el equipo. Los jugadores no querían que se fuera”, contó Morales.


Kikín, natural de Cabo Rojo y de 19 años, narró que nació prematuro con un diagnóstico de retraso psicomotor y de parálisis cerebral. “Mi mamá tuvo un accidente cuando tenía siete meses de embarazo y tuvo un parto de 19 horas. Yo nací con una serie de problemas de salud”, relató antes de empezar el primer juego de la Serie Final de los Indios ante Santurce en el Estadio Isidoro ‘Cholo’ García. Contó, además, que estuvo hospitalizado el primer año y medio de vida. “Estuve entubado todo ese tiempo por complicaciones de salud. Me dicen que fui un milagro de Dios y así lo creo”.
Kikín salió del hospital y su salud, en general, continuó progresando. La única preocupación era con sus piernas. No pudo caminar en los primeros seis años, según dijo. “Las piernas las tenía hacia adentro. Solo podía gatear”, precisó Kikín, quien vio fallecer a su progenitor a los seis años y es el segundo de cinco hermanos.
A los siete años su caso fue consultado con el reconocido ortopeda Norman Ramírez Lluch, quien lo evaluó y decidió operarlo. La cirugía fue exitosa y, a partir de ese momento, la vida de Kikín tomó otro giro.
“Ramírez Lluch me puso a caminar con la ayuda del quiropráctico Ismael Segarra. Fue algo increíble”, agrega aún recordando la alegría de sus primeros pasos.
Segarra, precisamente, llegó al estadio para el juego inicial de la Final. Visitó el camerino local y saludó a Kikín con un abrazo. Segarra habló de su caso.
“Recuerdo que llegó sin caminar a la oficina. Una ambulancia lo llevaba y teníamos que moverlo en una camilla. No tenía fuerza para permanecer parado. Su cuerpo no aguantaba el peso. Comenzamos a trabajar con todo el staff de trabajo y ya a las tres semanas daba sus primeros pasos. Y en tres meses ya caminaba solo”, explicó Segarra al resaltar la actitud positiva del joven caborrojeño en el proceso de rehabilitación.
“Él hizo todo el trabajo. Todo el crédito es para él. Tiene más ánimo que todo el mundo. Y verlo aquí me llena de orgullo”, abundó Segarra, quien continúa atendiéndolo en su clínica.
Kikín fue disciplinado en su recuperación. Y a los 11 años cumplió uno de sus deseos: entrar a un campo de béisbol. Era lo más que anhelaba desde que se enamoró del béisbol en su niñez. “Jugué de 11 a 13 años. Nelson Vicenty (exjugador nacional) me dio la oportunidad de jugar. Fue un sueño para mí. Siempre tenía el deseo de jugar. El béisbol es mi gran pasión”.
También es coach
Desde entonces, Kikín ha permanecido activo en el terreno como cargabates y coach. También es ‘bat boy’ de los Piratas de Cabo Rojo en el béisbol Doble A y coach de primera base de los Marlins de Cabo Rojo en la Doble A Juvenil. Pero el momento más grande lo vive desde el pasado año como ‘bat boy’ de los Indios.
“Era una meta que tenía. Y me siento muy contento de estar con una organización tan grandiosa. El pasado año debuté en una Serie Final y ahora estoy en otra. Creo que le he dado suerte al equipo”, prosiguió sonriendo.
Voluntariamente, Kikín ejerce como cargbates de los Indios. No es un empleado de nómina de la organización, pero sí recibe alguna compensación de los jugadores de la novena.
“Esto es algo que hago de corazón. No cobro, pero los jugadores se portan bien conmigo y me dan propinas al final de cada mes. Hay otros que me llevan de compras y me regalan ropa y tenis. Kennys Vargas es uno de los que me ayuda muchísimo. Él dice que soy el bebé de él”, añade.
Y Kikín parece ser una figura muy querida entre los integrantes del equipo. “Nosotros somos locos con él. Es un joven que se da a querer y nos sirve de ejemplo a todos nosotros. Es un chamaco que no tiene complejos y nos enseña que no hay nada imposible en la vida. Es bien humilde y confíamos en él”, dijo el intermedista Jesmuel Valentín al adelantar que entre los jugadores recolectarán dinero para llevarlo a la Serie del Caribe en República Dominicana en caso de alcanzar el campeonato ante los Cangrejeros de Santurce.
Dentro del terreno, Kikín aspira a convertirse en coach de los Indios en un futuro. Y fuera del mismo quiere estudiar Medicina Deportiva.
Aplicado a los estudios
Dijo que acumula un promedio de 3.80 en el duodécimo grado en la Escuela Inés María Mendoza en Cabo Rojo, y agregó que ya fue aceptado en la Universidad de Puerto Rico Recinto de Mayaguez. “Voy a comenzar en Biología para después estudiar Medina Deportiva. Es lo que quiero hacer”.
Nada parece detener a Kikín y así lo ha demostrado hasta el momento.
“El cielo es el límite para mí. Quiero ser un ejemplo de que todo es posible en la vida. Voy a seguir hacia adelante. No me voy a quitar”, afirmó Kikín antes de ubicarse en una esquina del ‘dugout’ y salir a buscar su primer bate ante la mirada de miles de fanáticos en las gradas para demostrarles que sale a correr sin límites en la vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario